Ser villano está de moda en RR.SS.

Ir en contra de las reglas se ha hecho tendencia para ganar seguidores en varias plataformas

 

Andy Salandy @TeacherSalandy

¿En qué momento los villanos se pusieron de moda? Y no es que nunca han estado en nuestros cuentos infantiles o libros de historia, siempre han estado y han sido parte de nuestras vidas. Definitivamente, las redes sociales han demostrado que muchas personas en el mundo aman, siguen e idolatran a los villanos de las mismas, y es así como cada día ganan más seguidores. El público está pendiente de cada uno de sus movimientos e historias en Instagram, por ejemplo.

 

Especialistas del comportamiento humano destacan que muchos admiramos lo que necesitamos, carecemos o lo que desearíamos ser… ¿Será que en nuestro interior deseamos ser villanos o decir eso que nadie se atreve a decir? Por un lado, de estos personajes nos seduce su independencia, su oposición al poder y su éxito al margen de las convenciones sociales, sobre todo cuando nos damos cuenta de que nosotros cada día hacemos cosas simplemente porque toca o para ahorrarnos una discusión o un regaño.

 

Lo cierto es que en Neuro Oratoria los villanos tienen un lenguaje universal, fácil de entender y que el ser humano valora como “honesto”. De manera que una mala cara, una frase arrogante o un gesto de desagrado lo asociamos con una persona real que no finge y es precisamente en ese instante que empezamos a amar al(la) villano(a) de las redes sociales.

 

“Make America Great Again” (hacer que América sea grande nuevamente) fue la frase célebre que llevó al entonces candidato presidencial, Donald Trump, a la cúspide de la popularidad en los Estados Unidos. Odiado y amado por muchos, pero, sobre todas las cosas, inolvidable para las masas, logrando luego, con sus gestos arrogantes y de cierto nivel de superioridad, ganar las elecciones de dicho país.

 

Miss Universo también ha tenido su reina villana. Seguramente muchos recuerdan la concursante que le pisa el vestido a su compañera por no caminar a pasos rápidos, que pellizcó a Miss Colombia en el brazo al momento de la rueda de prensa en la alfombra roja del mencionado concurso antes de la noche final y que tuvo gestos agresivos en sus Lives de Instagram junto a la “víctima” Miss Islas Vírgenes… hablamos de la Miss Venezuela con más seguidores en las redes sociales, amada y odiada por muchos, la inolvidable Mariam Habach.

 

Otro ejemplo es “Soy Lilian”, creada por el humorista Manuel Rodr;iguez (@manualerod). Muchos dirán que no es “villana”, pero representa esa mujer venezolana intolerante que grita para ser escuchada, que le dice “bruta”, “ordinaria” o el calificativo que se le ocurra, de esos que a veces no se entienden. Lilian no se comporta de la manera que la sociedad espera -y no es que no nos haga reír- y claro que causa efecto en el público, pero por la misma razón… es honesta, real, dice la verdad, creando una unión emocional nuevamente con los “villanos”.

 

Diego Armando Maradona, indiscutiblemente, ha sido y será una referencia de la excelencia futbolística… un atleta que llevó al triunfo a la tierra del tango, Argentina. Sin embargo, en el transcurso de su vida se comenzaron a ver eventos no tan positivos para la sociedad o para la vida de los atletas. Aún así, el público a nivel mundial cada día está más y más interesado por sus escándalos y noticias. Para nadie es un secreto su tendencia política, la cual no teme en manifestar. Recordemos cuando se reportó el momento tan bochornoso en el que el señor Maradona cantó y bailó sosteniendo la bandera de Venezuela en un acto político de nuestro país. Recientemente también se le pudo ver en el mundial de Rusia con un comportamiento descontrolado que lo llevó a un centro de atención médica de manera urgente. Este comportamiento deplorable le costó su puesto como embajador de la FIFA. A pesar de esto, con todo y sus escándalos, muchas personas lo siguen, lo admiran y, peor aún, lo ven como un ejemplo… Es cierto que no podemos quitar mérito a sus logros como atleta, pero su comportamiento actual no deberíamos seguirlo y mucho menos imitarlo.

 

Como les dije anteriormente, a los villanos muchas veces los vemos como los honestos, los que dicen la verdad, mientras que muchos que muestran ser buenos son capaces de engañarnos y, por ende, cada día más personas creen en los malos. Los villanos nos ayudan a enfrentarnos a nuestro lado más siniestro de forma segura y controlada. Sin embargo, los invito a realmente regalar popularidad a esos personajes que nos regalen valores, respeto y amor.

 

No quiero decir con esto que los villanos no puedan lograr esos sentimientos, pero si logramos hacer de esas personas que hacen el bien los verdaderos populares quizás limitaríamos la popularidad de tantos personajes en redes sociales que las utilizan como herramientas de burla y hasta bullying contra nosotros, nuestra cultura y nuestras tradiciones. Enfoquemos nuestra atención en esos que de verdad alimenten nuestras capacidades de desarrollo y los que están en las redes para regalarnos conocimiento, educación y, por sobre todas las cosas, veracidad… que al final de la historia, eso sí nos hará crecer como sociedad.

 

Imagen: Adobe Stock

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