¿Ser “Fit” es fácil? por: Cecilia Castro

Por: Cecilia Castro 

Cada década ha traigo consigo una moda en la estética corporal: en los 80′ las curvas eran lo más importante, en los 90 ‘había que ser delgadísima como una supermodelo, y a partir del año 2000 empiezan a ponerse de moda los músculos, siendo el abdomen definido la mayor meta física de hombres y mujeres… Empieza la onda fit y nadie ha podido pararla.

¿Pero realmente qué significa ser fit y de dónde proviene esa palabra?

Fitness es una palabra proveniente de la lengua inglesa que se define como la capacidad de una persona de encajar en algo o alguien, como un puesto de trabajo, por ejemplo. Y a nivel de salud se ha usado para definir la condición de ser y estar físicamente fuerte. Sin embargo, en el mundo de la estética es el atributo que se le da a una persona que luce atlética aunque no necesariamente esté capacitada o apta para algún deporte o actividad, y con esta definición se ha reducido también el término Fit a estar en forma, tener músculos marcados sin obligatoriamente estar “grandes” o voluminosos y los que buscan un poco más allá, que es obtener capacidades deportivas a través del entrenamiento físico. A raíz de estos conceptos, todos hablan de querer ser y estar Fit.

Para propósitos de este artículo, nos quedaremos con la definición de estar en forma, físicamente fuerte, saludable y con la estética correspondiente a ese objetivo.

En lo personal y profesional, sugiero también incluir a este concepto el bienestar social, familiar y mental. Poco sirve el abdomen definido cuando no se toman en cuenta todos los parámetros biopsicosociales que establecen la salud de una persona. Incluso si tratar de comer bien te estresa, o hacer actividad física a diario complica tu vida familiar, entonces hay que aprender a priorizar y decidir qué tanto quieres demorarte en lograr tu meta o definir tu lugar en la escala fitness: esto va desde las personas que solo quieren lograr correr 5K y apuntarse al gimnasio unas 3 veces por semana, a los que quieren tener todo el abdomen definidísimo y practicar varios deportes a la vez.

Todo esto es porque en el creciente mundo fit se han vendido tantas esperanzas como artículos que te ayudan a conseguirlo, es un negocio dentro del estilo de vida propuesto, pero sí hay ciertas reglas generales que ayudan a transitar este camino ya que depende netamente de ti, y eso es lo que trataremos de dilucidar para facilitarlo.

La principal característica de las personas fit (esas que hacen que todo parezca superfácil) es la organización y la constancia con varios hábitos diarios como son la alimentación, el sueño, y las horas de actividad física.

Con respecto a la alimentación, el mundo fit habla de macronutrientes y calorías sin necesariamente tomar en cuenta la calidad de las mismas; sus cálculos son metódicos y básicos, y por ello repiten las mismas comidas casi toda la semana. Ya es conocido la clara de huevo o el pollo con arroz y brócoli de las dietas fitness recomendadas por el gurú de moda, o las barritas y batidos proteicos que cumplen con los requerimientos de algún nutriente sin importar la lista de ingredientes del producto. Por supuesto que el estado fit se puede adaptar a cualquier corriente alimentaria que se desee, como la paleo, los veganos, flexitarianos, etc, pero sí o sí, para hacerlo más fácil, debe haber planificación semanal, elaboración de comidas en el hogar y traslado de esos alimentos a tu día a día estés donde estés, y si estás acompañado de un especialista que te guíe en la toma de decisiones alimentarias, mucho mejor.

En cuanto a la actividad física, se debe incluir en la agenda diaria como una actividad sin postergar, y aquí entran en juego las preferencias de cada quien. Hay quienes combinan algún deporte con horas de pesas y cardiovascular tradicional. Por ejemplo, juegan tenis tres veces por semana y pesas en el gimnasio tres veces más, o combinan el running con entrenamientos de resistencia como pilates o yoga. Depende de los gustos, de la actividad de moda y de lo que se ajuste a cada rutina y presupuesto personal.

Por su parte, el sueño y el descanso tienen la misma importancia, ya que en este periodo ocurren los procesos de reparación de tejidos para hacer crecer la masa muscular y la recuperación de todo lo gastado en la actividad física. Además, el proceso del sueño es como un reset completo para nuestro organismo: se restauran los niveles de cortisol (hormona del estrés), los órganos de desintoxicación hacen su trabajo (hígado, riñones, pulmones, intestinos) y el sistema digestivo se prepara para absorber la mayor cantidad de nutrientes posible al día siguiente. Se debe dar prioridad a un periodo entre siete y nueve horas -como mínimo- para obtener resultados acorde a la estética que se busca.
El mundo fit es fácil cuando no solo te sumerges en él sino que logras mantenerte y hacerlo un estilo de vida; como todo, lleva su práctica y requiere de disciplina. Sin embargo, recuerda que tienes un amplio espectro de posibilidades en donde puedes manejarte con más facilidad. Una vida saludable, con buena composición corporal, ajustada a tu vida familiar, social y laboral no tiene que ser tan complicada; por lo que, una vez más, todo depende de la escala del fitness donde quieras estar y de la prioridad que tenga esto en tu vida.  

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