## El Consejo de Seguridad de la ONU
El Consejo de Seguridad de la ONU fue establecido tras la Segunda Guerra Mundial con el propósito de mantener la paz y la seguridad a nivel internacional. Este órgano está compuesto por 15 miembros, de los cuales 5 son permanentes y 10 son elegidos por la Asamblea General por un período de dos años. La elección de los miembros no permanentes se basa en una distribución geográfica que asegura la representación de diferentes regiones del mundo. Los miembros no permanentes actuales son: Argelia, Dinamarca, Eslovenia, Grecia, Guayana, Pakistán, Panamá, Corea del Sur, Sierra Leona y Somalia. En el siglo XXI, Chile formó parte del Consejo de Seguridad como miembro no permanente durante los periodos de 2003-2004 y 2014-2015.
Los miembros permanentes, conocidos como los “Cinco Grandes“, son Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia. Este estatus se debe a su condición de potencias victoriosas en la Segunda Guerra Mundial.
## El poder de veto en el Consejo de Seguridad de la ONU
El poder de veto es un mecanismo que permite a cualquiera de los miembros permanentes del Consejo de Seguridad bloquear cualquier resolución sustantiva. Según el Consejo, este poder se justifica como un medio para mantener un equilibrio de poderes. Sin embargo, algunos críticos argumentan que esta capacidad permite a los miembros permanentes actuar en función de sus propios intereses nacionales sin rendir cuentas a la comunidad internacional. Por ejemplo, durante la ofensiva israelí en Gaza en 2024, Estados Unidos bloqueó repetidamente resoluciones que pedían un alto al fuego, a pesar de que los otros 14 miembros habían votado a favor. Situaciones similares han ocurrido con Rusia en relación con resoluciones sobre la guerra en Ucrania.
Por otro lado, los defensores del sistema argumentan que el veto es crucial para preservar la estabilidad y evitar decisiones apresuradas que podrían tener graves consecuencias a nivel global. Si un miembro permanente no está de acuerdo con una resolución pero no desea bloquearla, puede optar por abstenerse, lo que permite que la resolución sea adoptada siempre que se alcance la cuota mínima de 9 votos a favor. Este fue el caso de Francia y Reino Unido en la reciente votación.
## Vinculación de las resoluciones del Consejo de Seguridad
Las resoluciones del Consejo de Seguridad son vinculantes, lo que significa que los Estados miembros están obligados a cumplirlas de acuerdo con la Carta de las Naciones Unidas. En contraste, las resoluciones de otros órganos, como la Asamblea General, son generalmente recomendaciones sin carácter obligatorio. Si un país no cumple con una resolución del Consejo, esta puede ser impuesta mediante embargos de armas, sanciones económicas, autorizando el uso de la fuerza o a través de tribunales internacionales.
Desde 1966, se han establecido 31 regímenes de sanciones en diversas situaciones, incluyendo Rhodesia del Sur, Sudáfrica, la ex-Yugoslavia, Haití, Angola, Liberia, Eritrea/Etiopía, Ruanda, Sierra Leona, Côte d’Ivoire, Irán, Somalia/Eritrea, ISIL (Da’esh) y Al-Qaida, Iraq, la República Democrática del Congo, Sudán, Líbano, la República Popular Democrática de Corea, Libia, los talibanes, Guinea-Bissau, la República Centroafricana, Yemen, Sudán del Sur y Mali.
Es importante señalar que, dado que las Naciones Unidas no cuentan con fuerzas armadas como un Estado, el Consejo puede autorizar el uso de las Fuerzas de Paz de las Naciones Unidas, comúnmente conocidas como cascos azules, así como fuerzas multinacionales o intervenciones de organizaciones regionales para asegurar el cumplimiento de sus resoluciones.
Este lunes, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución relacionada con la guerra en Ucrania, que había sido previamente rechazada por la Asamblea General. Esta votación se considera inédita, ya que tanto Rusia como China se alinearon con Estados Unidos. El texto de la resolución, presentado por Estados Unidos, menciona un “conflicto entre Ucrania y la Federación de Rusia” y “urge a una paz duradera”. A pesar de los discursos de países europeos, como Francia y Reino Unido, que enfatizaron la necesidad de diferenciar entre agresor y agredido en el contexto ucraniano, esta distinción no se refleja en la resolución, que tampoco utiliza la palabra “guerra”. Estos países no ejercieron su poder de veto, lo que permitió que la resolución fuera aprobada con 10 votos a favor, superando el mínimo requerido de 9 votos.