Comando Sur dice que 126 ‘narcoterroristas’ han sido abatidos tras despliegue en el Caribe y Pacífico.
La ofensiva marítima de Estados Unidos contra el narcotráfico en el Caribe y el Pacífico alcanzó un nuevo punto tras confirmarse que al menos 126 personas han muerto o desaparecido en los bombardeos ejecutados desde septiembre.

El Comando Sur estadounidense informó que la cifra incluye tanto fallecidos directos, como individuos que saltaron al mar durante los ataques y no pudieron ser localizados por los equipos de rescate.
Desde el inicio de la operación, la administración del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado al menos 36 ataques letales contra embarcaciones catalogadas como sospechosas de narcotráfico.
Según el Pentágono, 116 personas murieron en los bombardeos y otras 10 permanecen desaparecidas, entre ellas ocho que saltaron al agua durante un operativo del 30 de diciembre contra tres lanchas en el Caribe.
Lo que se explicó, es que la Guardia Costera participó en las labores de búsqueda, pero sin resultados positivos, lo que ha alimentado cuestionamientos sobre los protocolos de rescate y la proporcionalidad del uso de la fuerza.
Como se ha argumentó desde la Casa Blanca, la campaña militar forma parte de una estrategia más amplia de presión sobre Venezuela y Colombia, países señalados por Washington como epicentros de rutas marítimas utilizadas por organizaciones criminales.
Trump ha defendido la escalada como una medida “necesaria” para frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y descrito la situación como un “conflicto armado con los cárteles”.
ATAQUES DE ALTO IMPACTO
La cronología de los operativos revela una serie de ataques de alto impacto, entre ellos el bombardeo del 2 de septiembre contra una lancha con 11 presuntos miembros del Tren de Aragua y el ejecutado el 28 de octubre, el más mortífero hasta ahora, que dejó 14 fallecidos tras la destrucción de cuatro embarcaciones en el Pacífico.
Asimismo, el 29 de diciembre, un ataque con drones atribuido a la CIA destruyó varias lanchas en una instalación portuaria venezolana, causando al menos dos muertes adicionales.
En paralelo, sectores demócratas en el Congreso han intentado limitar la capacidad del presidente para ordenar nuevos bombardeos. Aunque, sin éxito debido a la mayoría republicana.
A pesar de las críticas, la Casa Blanca reafirmó su compromiso con los ataques preventivos en aguas internacionales. Se argumentó que son esenciales para proteger la seguridad nacional.
Sin embargo, expertos en seguridad y organizaciones de derechos humanos cuestionan la eficacia de la estrategia. Recordaron que la mayor parte del fentanilo que ingresa a Estados Unidos lo hace por vía terrestre desde México. Sin embargo, Trump apunta a operaciones en ese país «muy pronto».
Con 126 víctimas confirmadas hasta el 23 de enero, el futuro de la campaña dependerá de la evolución política en Venezuela. También del respaldo legislativo que la administración Trump logre mantener.
Mientras tanto, la controversia sobre legalidad y legitimidad de estos operativos continúa abierta o vigente tanto en Estados Unidos como en la comunidad internacional.
De hecho, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, volverá a ocupar un lugar central esta semana. Lo hará cuando testifique públicamente ante el Senado sobre las acciones de la administración Trump, en Venezuela, que sirvieron para la captura de Nicolás Maduro.
CAPTURA DE NICOLÁS MADURO
Además de los bombardeos a embarcaciones, el despliegue de buques, aeronaves y drones en la región Estados Unidos ejecutó la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero. Lo hizo durante la operación denominada Resolución Absoluta.
Como se sabe, tras realizarse de manera exitosa, el chavista fue trasladado posteriormente a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico.
De momento, Trump decidió que una Administración liderada por la exvicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, estará al frente del país para la llamada fase de «estabilización». La misma está siendo gestionanda o tutelada por los Estados Unidos.
Asimismo, el republicano advirtió con lanzar un ataque similar al 3 de enero. Esto, si no se «portaba bien» Delcy Rodríguez y las autoridades venezolanas las cuales catalogó como «provisionales».

