Fui a la función de prena de Crime 101 con expectativas medianas y, al final, salí bastante entretenido. Me gustó el tono de thriller criminal que plantea. Esa sensación de “gato y ratón” bien ambientada en Los Ángeles funciona, y el filme se disfruta aunque su ritmo sea bastante lineal y a veces tradicional dentro del género.
Una de las cosas que más me llamó la atención fue ver a Chris Hemsworth en un rol serio y distinto a lo que nos tiene acostumbrados. Aquí no es el encanto típico; es un ladrón meticuloso, frío y más contenido, casi sin explosividad, algo que le sienta bien a la historia incluso si el guion no lo explota profundamente.
La película toma elementos clásicos de los thrillers y los reorganiza con una estética pulida, diálogos sobrios y escenas bien construidas, aunque el guion a veces puede llegar a saturarse con varios hilos narrativos que terminan encontrándose. Aparte, tiene secuencias intensas y visualmente atractivas, especialmente las persecuciones y la tensión del “último gran golpe”, pero no todo brilla con la misma fuerza.
Mark Ruffalo entrega otro de esos trabajos sólidos, pero repetitivos: el detective persistente, un tanto desencantado, que equilibra muy bien la historia sin robarla por completo. Halle Berry también aporta lo suyo, con una presencia firme que le da aire a su personaje cuando la trama criminal se vuelve muy mecánica.
Por su parte, Barry Keoghan también aporta el factor impredecible y “nervioso”. Es esa variable que ayuda a que Crime 101 no se estanque. Del director Bart Layton no hablo porque no estoy familiarizado con su trabajo.
Lo que sí hay que reconocerle al filme es que, aunque no reinventa la rueda, sí cumple su cometido: es un thriller adulto, con chispa, ciertas ideas clásicas del género y actuaciones que sostienen la historia, aunque no llegue a lugares verdaderamente inesperados.
P.D.: Pendientes que en el tercer acto aparece brevemente @ibarragledysof 👀👏🏻
⭐️8/10
📽️Estreno: 12 de febrero
🤝🏻: @andesfilmscl


