El Gobierno ingresó a la Contraloría General de la República de Chile el nuevo reglamento de la denominada Ley Uber.

El Gobierno ingresó a la Contraloría General de la República de Chile el nuevo reglamento de la denominada Ley Uber, normativa que introduce cambios relevantes para conductores, usuarios y taxis colectivos, con el objetivo de ampliar la oferta de servicios y reducir barreras de entrada al sistema.
La propuesta flexibiliza los requisitos para operar en aplicaciones como Uber, Cabify y DiDi, eliminando exigencias técnicas como la cilindrada y potencia del motor, además de aumentar los años de antigüedad permitidos para los vehículos.
El reglamento también simplifica los trámites administrativos y facilita el reemplazo de conductores registrados, medidas que apuntan a incrementar la cantidad de autos disponibles en las plataformas.
Uno de los cambios más relevantes se relaciona con los taxis colectivos, a través de una modificación al Decreto 212. Según explicó el ministro de Transportes, Louis de Grange, se permitirá operar con vehículos de mayor capacidad, ampliando el rango desde cuatro hasta ocho pasajeros.
“Estas flexibilidades regulatorias ayudan a mejorar la calidad del servicio y a impulsar el empleo, permitiendo que más personas puedan complementar o generar ingresos”, señaló la autoridad.
Desde el gremio de aplicaciones de transporte valoraron la iniciativa, destacando que el ajuste del reglamento podría tener un impacto positivo en el ingreso de miles de familias. De acuerdo con estimaciones del sector, más de 125 mil empleos formales están vinculados a este rubro en el país.
El reglamento, impulsado por la administración del presidente José Antonio Kast, deberá ahora pasar por el proceso de revisión en Contraloría antes de su entrada en vigencia.

