Chile se suma al envío de ayuda humanitaria a Cuba.

El presidente de Chile, Gabriel Boric, manifestó este jueves su firme solidaridad con el pueblo cubano al denunciar el asedio financiero y comercial que impone Estados Unidos contra la isla. El mandatario calificó las medidas coercitivas de Washington como «criminales» y un atentado directo contra los derechos humanos de millones de ciudadanos.
Ante el recrudecimiento de las sanciones, Boric confirmó el envío de ayuda humanitaria urgente para paliar la crisis que atraviesa la nación caribeña.
La asistencia chilena se canalizará mediante el Fondo Chile contra el Hambre y la Pobreza, una herramienta de cooperación que ya brindó apoyo a Cuba tras el paso de huracanes en años anteriores. En esta ocasión, el gobierno chileno trabajará de la mano con la Unicef para garantizar que los recursos lleguen a los sectores más vulnerables, especialmente a la infancia.
Esta decisión posiciona a Chile junto a otros países latinoamericanos que rechazan el uso de la asfixia económica como instrumento de presión política.
El canciller Alberto van Klaveren detalló que la donación responde a una emergencia humanitaria agravada por las restricciones externas. Chile se suma así a los esfuerzos regionales por romper el aislamiento impuesto a la isla, reafirmando una política exterior que prioriza la vida de los civiles por encima de las disputas ideológicas. El gesto del Ejecutivo chileno busca aliviar el impacto de una crisis energética que mantiene a gran parte de la población en condiciones críticas de desabastecimiento.
El asedio energético de EEUU profundiza la crisis en la isla
La administración de Gabriel Boric señaló que el endurecimiento de la política estadounidense busca estrangular el suministro de combustible a Cuba. Las recientes órdenes presidenciales de Washington, que imponen aranceles y sanciones a quienes transporten petróleo hacia la isla, han provocado apagones récord y la paralización de sectores vitales como el turismo.
Esta estrategia de asedio ha forzado incluso a aerolíneas de Canadá y Rusia a suspender sus operaciones en La Habana, aislando aún más al país.
El presidente chileno enfatizó que, más allá de las diferencias políticas que se puedan tener con el gobierno cubano, nada justifica el daño deliberado contra ciudadanos inocentes. «Es un bloqueo inhumano que debe terminar», sentenció el mandatario a través de sus canales oficiales.
La postura de Boric resuena en un contexto donde México también ha intensificado su apoyo, enviando cargamentos masivos que suman cerca de 800 toneladas de suministros esenciales para contrarrestar los efectos del cerco económico.
El asedio petrolero, vinculado a las tensiones regionales y la intervención en otros países del continente, ha generado una situación de emergencia que Chile no está dispuesto a ignorar. La comunidad internacional observa con preocupación cómo la falta de energía eléctrica y combustible afecta el funcionamiento de hospitales y escuelas. Con esta acción, Santiago envía un mensaje claro al sistema internacional sobre la necesidad de respetar la soberanía y la integridad de los pueblos latinoamericanos frente a presiones externas.

