El histórico encuentro de George Harris en el Movistar Arena

George Harris

Diego Hernández León | @GoediDiego

Eran aproximadamente las 9:12pm y ya las luces se habían apagado. Los celulares, a pesar de estar prohibidos en el lugar, cumplieron la función de iluminar casi que de forma automática; nadie quería perderse lo que venía.

Sólo una gran pantalla ubicada en el centro del escenario atraía la mirada de 5400 personas que sonreían con vergüenza y nostalgia el gran televisor dibujado que proyectaba comerciales antiguos de Venezuela.

El momento cumbre de esta introducción llegó cuando se sintieron tres discretos y familiares golpes: “Puede pasar con confianza. Va a verme limpiecita como un sol. Soy yo, el limpiador de pocetas más”, desprendieron al unísono todos los presentes del recinto.

Lo que el inconsciente colectivo venezolano había despertado era el encuentro de un pasado que se sentía más cercano que nunca. Así cobijaba George Harris a su audiencia antes de salir.

Sin duda, la noche del 15 de agosto fue una de esas noches especiales que son frecuentes en el Movistar Arena en Santiago de Chile. 

El humorista caraqueño salió al escenario y saludó con un trote de maratón al público más cercano; aquello se venía abajo. El escenario estaba casi desértico pues sólo tenía una mesita con un teléfono rojo (como el del Batman de los 60s), un banquito y unas botellitas de agua mineral.

Harris solo necesitó su poderoso carisma para disparar una descarga infinita de anécdotas que todos compartimos. Típico, nombre de la rutina, está condimentada con un mensaje tan contundente como inspirador: el humor nato del venezolano.

Esa habilidad que tenemos para reírnos de todo no es, como muchos piensan, un elemento negativo. Por el contrario, es la base que sostiene muchas de las cargas que padecemos y ahí estuvo George Harris, durante dos horas y media, recordándonos esa virtud.

Harris tiene algo especial en su manera de desarrollar el humor. Al momento de relatar y decorar sus historias desprende el efecto de un ser protector. Como si un padre o una tía nos tomara de la mano para decirnos quienes somos y de dónde venimos. Pero con chistes que incluyen a los amigos, la escuela, las salidas adolescentes y los enfrentamientos con la autoridad; como por ejemplo: nuestros padres. 

Una noche inolvidable para todos los que formaron parte de este gran despliegue de producción pues no podrán olvidar que George Harris fue  el primer venezolano en llenar este importante espacio de la cultura.

El mismo artista que se presenta cada semana en Flamingo Theater Bar en Miami se llevó consigo un cariño inolvidable de parte de la comunidad venezolana que vive en Chile. 

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