El rector de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB), Arturo Peraza Celis S.J., expresó durante el encuentro Prospectiva Venezuela-2025 Semestre I, la postura de la institución ante la difícil situación que atraviesa el país. Destacó la importancia de la negociación como vía para resolver los conflictos, considerando que los actores clave se encuentran en un estado de tensión.
Según el Centro de Estudios Políticos y de Gobierno (CEPyG) Padre Francisco José Virtuoso de la UCAB, se mantienen escenarios de incertidumbre para el próximo año, marcados por la expectativa en torno al inicio del nuevo periodo presidencial el 10 de enero.
El economista Asdrúbal Oliveros, director de Ecoanalítica, advierte sobre la fragilidad de la perspectiva económica para 2025, a pesar del crecimiento registrado en 2024. Destaca que la economía venezolana sigue siendo vulnerable a factores políticos y geopolíticos, como las sanciones internacionales.
En el ámbito internacional, los analistas Elsa Cardozo y Félix Arellano señalan que existen presiones externas que pueden influir en un cambio político en Venezuela o mantener la continuidad impuesta. Destacan la importancia de la posición de Estados Unidos, que se espera ejerza mayor presión para facilitar una transición a partir de enero.
En el aspecto social, Roberto Briceño León, director del Laboratorio de Ciencias Sociales (Lacso), destaca la esperanza de cambio en la población venezolana, enfatizando la necesidad de un cambio político para mejorar las condiciones sociales y económicas. Se espera que los acontecimientos de enero marquen un punto de inflexión en el futuro del país.
En cuanto a la migración, se estima que un 3% de la población venezolana estaría dispuesta a emigrar en 2025 si no se produce un cambio político positivo en el corto plazo, según el Observatorio de la Diáspora Venezolana. Las principales razones para emigrar son el gobierno, la inseguridad y la crisis económica.
Benigno Alarcón, director del CEPyG UCAB, destaca la importancia de los escenarios políticos en Venezuela, señalando que el país se encuentra ante la posibilidad de una transición negociada o una escalada de tensiones. Subraya la necesidad de una sincronización de factores para lograr una transición exitosa, evitando un escenario de autocratización e incertidumbre continua.
En resumen, el panorama político, económico y social de Venezuela para el año 2025 se presenta desafiante, con la esperanza de un cambio positivo que pueda conducir a una transición hacia un escenario más estable y próspero.


